La cantante franco-italiana alcanzó el éxito con originalidad

El Mítico y Apasionante Mundo de Emma Shapplin

+++La artista de apenas 31 años se ha ganado el respeto de la crítica especializada empleando la música como medio de expresión de su fascinante mundo interno. De padres franco-italianos, Shapplin logró fusionar el pop, el rock, el rythm & blues y la opera en dos discos escritos completamente en italiano antiguo.+++

Víctor Piñero

Dramático, oscuro, enigmático y sorprendente, así se puede describir el mundo reflejado por la cantante lírica Emma Shapplin en su exitosa carrera artística. Con dos álbumes de estudio y uno completamente en vivo, esta descendiente de italianos se dio el lujo de hacer intrépidas mezclas sonoras en las que se funden lo moderno con lo ancestral.

Sin embargo, la propia Shapplin asegura que más allá de lo aparente, su amor por el bel canto no empezó de la manera tradicional. "Cuando tenía once años oí La Reina de la Noche de La Flauta Mágica de Mozart. Fue un momento de trascendencia, aunque para mi vergüenza, llegó a través de un anuncio de televisión en el que habían usado la pieza como cortina musical", asegura en su página oficial. De ese modo se forjó su intensa relación con el mundo del canto. "Corrí a mi habitación e intenté cantar la melodía inmediatamente. Entonces fue cuando me enamoré por primera vez de cantar. En ese momento supe que era esa la música que conmovía mi alma", puntualiza.

Nacida un 19 de Mayo, en los suburbios de París, Crystele Jòliton como es su verdadero nombre, tendría desde muy pequeña cercanos encuentros con lo que ella llama su "más profunda pasión". El amor que sentía hacia la música, la ahora diva del canto, era tan grande incluso desde niña que en el colegio era frecuentemente conminada a guardar silencio durante sus improvisados conciertos. "Una vez incluso me castigaron haciéndome cantar en el salón de reuniones, frente a todos los estudiantes", enfatiza en entrevistas hechas por la prensa argentina a su paso por la nación suramericana en el año 2002. Los resultados de este particular castigo no se harían esperar y es que pasados 5 minutos la Shapplin ya formaba parte del Coro Estable del colegio y tan sólo 48 horas más tarde era la solista principal.

Emma seguiría sus anhelos al punto de formar parte de una banda de música rock heavy-metal, llamada North Wind, pero esto duraría poco tiempo, pues la hermosa joven incluso se desempeñó como modelo. Sin embargo, su vena musical le seguía insistiendo en la necesidad de acercarse al canto.

Nace una leyenda

Luego de pasado el trance con la música rock y después de abandonar el modelaje, Emma decide hacer un largo viaje a Nueva York, en donde entra en contacto por primera vez con el rythm & blues. Tras su regreso a París decide matricularse en el instituto de canto más importante de la nación gala, el Conservatoire National Superieur de Musique en el que afianzaría su destreza vocal, logrando dominar su impactante rango de voz. Aún cuando la experiencia había sido absolutamente enriquecedora para su carrera, la soprano decide que la opera no es su camino e intenta crear maneras propias para expresarse y es cuando ve en la mezcla de estilos su verdadero horizonte.

Un encuentro casual en una fiesta le dio a la cantante la oportunidad de trabajar con el compositor y estrella del pop francés Jean-Patrick Capdevielle, quién pese a mostrarse reticente en un principio, termino por acceder a la petición de Emma de trabajar con él. "Cuando hablé con él, se negó diciendo que yo estaba en el mundo de la ópera y el no era Giuseppe Verdi, y le contesté que yo no era una verdadera cantante de opera, así que debíamos unirnos."

El álbum debut de la franco-italiana, "Carmine Meo", salió a la venta en 1998. Con un single éxito "Spente Le Stelle" o "Falta tu Estrella", que se colaría hasta lo más alto de los charts europeos, japoneses y latinoamericanos de música techno, el disco contenía 12 temas escritos y compuestos en su mayoría por Capdevielle. "Carmine Meo es esencialmente masculino, habla un poco del fuego y de la tierra, hay muchos saltos en las escalas de canto, es un disco oscuro, trágico y fuerte", destacó en su momento Shapplin. Esa primera producción musical vendió más de 2.000.000. de copias alrededor del mundo y rebasó en ocasiones ventas de artistas consagradas de la talla de Madonna y Celine Dión.

Una lengua con sentimiento

Lo más sorprendente de la carrera de esta soprano es el contenido poético de sus creaciones, las cuales parecen demostrar una increíble percepción estética, tanto a nivel musical como visual, pero sobre todo lírico.

La primera producción discográfica de la cantante fue escrita completamente en una lengua muerta, Provenzal, es decir italiano del siglo XIV. La razón está bastante clara para la interprete. "Cuando empecé a cantar y descubrí la ópera, yo estudiaba con partituras escritas en italiano barroco, además solía cantar muchas arias en italiano. Pero no entendía el idioma, así es que las notas no tenían ningún sentido, lo que tenía sentido en mi mente en ese momento era la música. Cuando tuve que elegir el lenguaje en el primer álbum, era evidente que fuera cercano al italiano, no el italiano moderno, sino el antiguo, pues me era más cómodo y cercano", enfatiza.

Aunque afirma que hay una razón más poderosa que esa. "Yo quería expresar emociones fuertes que llegaron a mí con el barroco italiano. La primera vez que tuve una partitura en mis manos, encontré dos diferentes lenguas, dos idiomas completamente nuevos para mí, tuve que empezar a interpretarlos y lo primero que entendí fueron las emociones. Tuve que usar mucho mi imaginación, después empecé a entender lo que decía la música, pero el primer paso fue la emoción. Yo creo que es un paso que no quería perder en mi carrera y en mis creaciones: la imaginación".

Hasta el momento la franco-italiana ha presentado fastuosos conciertos en lugares tan dispares como Turquía, Japón, Estados Unidos, Francia, Italia, España, Inglaterra, Argentina y Chile. Además de haber sacado a la venta el álbum en vivo The Concert in Caesarea, de una de sus más exitosas presentaciones, en Caesarea, Jerusalem.

Hay que comentar que esta soprano ya pisó tierras venezolanas en una fugaz visita a Caracas durante la gira promocional de su segundo disco Etterna en 2002. Rumores comentan en la internet que Shapplin se habría radicado en Roma, Italia, para producir lo que sería su tercer álbum de estudio, sus fans en todo el globo esperan ansiosos por una visita más al mítico y apasionante mundo de Emma Shapplin.